¿Cómo se diagnostica la enfermedad?
El diagnóstico de esta enfermedad debe ser realizado por un experto. No existe, por ahora, pruebas específicas que permitan objetivar el diagnóstico, de modo que éste se fundamenta en el criterio clínico, es decir, en el análisis de toda la información disponible proporcionada por el propio paciente y sus familiares. S i esta información se ajusta a unos criterios previamente establecidos, se puede afirmar que aquella persona padece la enfermedad. Este enfoque tiene el inconveniente de que marca una frontera ficticia entre lo normal y lo patológico, pero tiene la ventaja de que aumenta la fiabilidad del diagnóstico y facilita la comunicación cientifica. También la hipertensión arterial se diagnostica marcando unos límites de normalidad consensuados por la comunidad científica. Es cierto que, en las fases de descompensación, se han hallado alteraciones significativas en el funcionamiento de las sustancias que regulan el estado de ánimo,y presisamente por eso sabemos que existe un desarreglo bioquímico subyacente a la enfermedad, pero estos hallazgos no son aplicables a la hora de realizar un diagnóstico , por lo menos hasta la fecha. Además no se ha demostrado fehacientemente que exista diferencia alguna a ese nivel entre un paciente bipolar bien compensado y un no paciente. Por este motivo, la psiquiatría no es una ciencia exacta y, en casos dudosos, puede existir discrepancias diagnósticas, que muchas veces crean confusión y desesperanza en el pacient. Por fortuna se está avanzando mucho en este aspecto.
(Material extraído libro Dr. Eduard Vieta)
